La urbe y sus dinámicas influyen en nuestra manera de vivir, desplazarnos y “consumir” la calle. Se presentan así una serie de “acciones breves”, las cuales a pesar de su condición efímera y volátil, crean extrañamiento y desconcierto en quienes las presencian, mediante el performance art, se busca interferir en el cotidiano de los transeúntes, sacudir cabezas!
Alterando el paisaje
Performance realizado en RIAA (Residencia Internacional de Artistas en Argentina) Ostende del Pinamar
Basándonos en la teoría del caos, en la que cualquier acción en el universo tiene una reacción de infinitas proporciones imposibles de prever, ni medir; altero el paisaje de modo mínimo, imperceptible, pero real.
Reducimos el volumen de agua de los océanos con un pequeño recipiente y lo depositamos en la arena. ¿Podría esta acción afectarnos de algún modo? No aparentemente, y no obstante, se quitó una parte del todo sin conocer sus consecuencias.
¡Venga, pase, mire y disfrute!
Performance realizado en el 7FPC (Séptimo Festival de Performance de Cali)
La acción se basa en la apropiación de aquellos personajes que vestidos de payasos, animales o cualquier otro monigote, se ubican fuera de locales comerciales –restaurantes, peluquerías, farmacias, etc.- altavoz en mano, para promocionar lo que ahí se vendiere.
Repetimos la estrategia comunicacional de estos ‘impulsadores’, pero esta vez en el museo, en sus límites, en la puerta de ingreso. Lo que se busca es captar el interés y la atención de los caminantes, interrumpiendo sus rutinas.
Globos colgados del ingreso, un payaso que invita a entrar a un espacio solemne repartiendo volantes y un DJ mezclando música fiestera, como crítica al comercio e industria culturales.
¿Por qué no puede ser sabroso un performance?
Acción presentada en la exposición De 12 a 12
Museo Camilo Egas. Quito-Ecuador
Tomamos textos que hablen de arte contemporáneo, específicamente de performance, para releerlos de forma lúdica y ver si de este modo se entiende algo…
Entonces, textos de teoría del arte son rimados, intervenidos y rapeados frente a quien nos preste atención; si no se entiende lo que se dice (por lo general pasa con los textos de ese tipo), el recitarlos con ritmo hará que los soportemos. Así que perdón… por haberlos hecho canción.
Electrotravoltoso
Performance presentado en Cita a Ciegas, Bienal Internacional de Performance de Cuzco Perú

Una de las canciones que más apela a la identidad de los ecuatorianos… ¡no es ecuatoriana, es peruana!, pero algún ecuatoriano la hizo suya dándole ritmo de San Juanito…, pero, resulta que este ritmo es considerado propio de Colombia, allá se lo llama San Juanero.
¿De dónde mismo es la canción? Empezó siendo huayno peruano, transformada al San Juanito ecuatoriano, y se la confunde con el ritmo de San Juanero colombiano. ¿Cuál de los tres países se la atribuirá? Para que nadie pelee, un dato más: los acordes de la canción son de Stayin’ Alive, de los Bee Gees (australianos que se hicieron famosos en Norte América).
Queda así demostrado que la identidad es una construcción y que a nadie le pertenece nada.
Pero no podíamos dejar de ser parte del refrito: ¡la hicimos rap!
No se puede vivir del amor
